Este espectacular vídeo te muestra lo difícil que es escapar en moto de la policía brasileña

Este espectacular vídeo te muestra lo difícil que es escapar en moto de la policía brasileña

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Brasil es un país enorme en el que en algunas zonas la delincuencia es la única salida para muchos jóvenes. Las angostas calles de las zonas limítrofes de las grandes ciudades se suelen convertir en territorio de bandas, traficantes y todo tipo de calaña que ven en las motos su vehículo predilecto para moverse y escapar de la policía si se tercia.

La rapidez de movimiento aunque se trate de motos de baja cilindrada, la ligereza y la capacidad para colarse por los recovecos más estrechos son características perfectas para los malhechores, pero también para la policía, lo que da lugar a persecuciones que en muchos casos ponen los pelos de punta por lo mal que acaban, facilitando el trabajo a las autoridades.

La moto no siempre es la mejor opción como vehículo de escape

Muchos de los cuerpos de policía brasileños cuentan con patrullas de actuación rápida con agentes sobre motos que han sido especialmente entrenadas para perseguir y detener incluso en circunstancias a priori desfavorables para los policías. El problema para los agentes es cuando los sospechosos deciden escapar a pie y echan a correr como alma que lleva el diablo.

También llama la atención que la mayoría de delincuentes van a toda velocidad en moto sin ningún tipo de protección, ni siquiera casco. Nos preguntamos si ser un chico malo está reñido con la seguridad en moto.

Reflexiones aparte, las motos sirven para mucho más que eso a los delincuentes. Los robos de motos son una fuente de ingresos fácil y rápida en el país de la caipirinha. Se han detectado bandas organizadas que se dedican simplemente a robar motos, hasta trasladándolas a Argentina o Bolivia, para utilizarlas como moneda de cambio con otros delincuentes, permutándolas por droga o dinero.

Bola extra: Persecución y tiroteo desde una BMW en Sudáfrica

Policia Sudafrica Moto

Otro país donde la delincuencia es un tema complicado es Sudáfrica. Allí los barrios pobres también son cuna para delincuentes y los agentes de policía no dudan en utilizar la fuerza necesaria para realizar las detenciones necesarias en caso de persecución.

En el siguiente vídeo podemos ver a un agente motorizado sobre una BMW F 800 GS (una moto a la que hemos visto como arma antiterrorista) persiguiendo a un BMW de color rojo en el que van montados dos sospechosos. El protocolo de actuación del agente es inicialmente dar el alto, si no se detiene el vehículo perseguirle sin poner en peligro a ningún civil y, en caso de darse a la fuga y representar un peligro, disparar a los neumáticos.

El resultado como has podido ver es realmente impactante. Para empezar el agente no lleva guantes durante la persecución para tener la sensibilidad necesaria para manejar el arma, pero es que además toda la persecución se realiza utilizando emisora, sirena y algo así como un localizador GPS.

Al final consigue detener al vehículo después de vaciarle un cargador (más por falta de pericia al volante del conductor que por acierto del agente), pero uno de los dos ocupantes se da a la fuga a pie.

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